Violencia familiar y narcomenudeo repuntan en Ensenada y San Quintín
- 23 jun
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De enero a mayo de 2025, se registraron 7,196 delitos en ambos municipios; la violencia familiar subió 55% en Ensenada y 35% en San Quintín, según datos expuestos por el Consejo Ciudadano de Seguridad
Ensenada, Baja California
Junio 23 del 2025
La necesidad de atender con urgencia delitos de impacto social como la violencia familiar y el narcomenudeo fue planteada esta semana por Roberto Quijano Sosa, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California.
Durante su participación en la reunión semanal del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada, encabezado por Julio Salinas, Quijano presentó un análisis actualizado con base en cifras de la Fiscalía General del Estado, correspondientes al periodo enero-mayo de 2025, en el que se advierte un contraste entre la reducción general de la incidencia delictiva y el incremento sostenido en delitos sensibles para la comunidad.

Explicó que durante los primeros cinco meses del año, Ensenada y San Quintín acumularon un total de 7,196 delitos, una disminución del 17.7% en comparación con el mismo periodo de 2024.
Ensenada, dijo, concentró 6,316 carpetas de investigación y San Quintín, 880. Sin embargo, el análisis presentado al sector empresarial revela que la violencia familiar aumentó en forma alarmante: 851 casos en Ensenada, 55% más que el año anterior; y 270 en San Quintín, con un incremento del 35%. En este último municipio, el crecimiento acumulado desde 2022 supera el 220%, convirtiéndose en una tendencia estructural.

Quijano Sosa reveló que el narcomenudeo también mostró una evolución preocupante. Ensenada registró 711 casos en el periodo, un alza del 26% respecto a los 565 del año anterior. En San Quintín, la cifra se mantuvo en 25, sin variación, pero con un crecimiento histórico que evidencia expansión.
Estos delitos, según se destacó en la reunión del CCEE, tienen un alto potencial de impacto en la seguridad comunitaria, al ser generadores de violencia indirecta y deterioro del tejido social.
En contraste, informó Quijano Sosa, los homicidios dolosos y feminicidios mostraron reducciones importantes. En Ensenada se registraron 31 víctimas, una baja del 49% frente a los 61 del año anterior. En San Quintín, fueron 13 víctimas, lo que representa una caída del 35%.
A pesar de estas cifras, Quijano Sosa subrayó que se requiere mantener atención permanente, ya que estos delitos pueden repuntar si no se fortalecen las estrategias de contención.
En cuanto al robo a casa habitación, Ensenada redujo sus cifras de 280 a 154 casos, es decir, un 45% menos. San Quintín pasó de 40 a 22, con una baja del 49%. El robo a comercio también disminuyó: Ensenada tuvo 123 denuncias (-20%) y San Quintín, 9 (-10%). El robo de vehículos en Ensenada fue de 379 casos, una caída del 36%, mientras que San Quintín permaneció sin cambios con 23 casos.
Destacó que otros delitos patrimoniales reflejaron tendencias mixtas. El fraude en Ensenada bajó 35% al pasar de 202 a 132 casos; en San Quintín subió ligeramente de 10 a 11. Las amenazas en Ensenada se redujeron 13%, con 325 incidentes, mientras que en San Quintín subieron de 51 a 71, es decir, 39% más. La extorsión también aumentó en Ensenada: ocho casos en lo que va del año frente a cinco en 2024, con una variación del 60%.

Destacó que delitos como el secuestro y el robo a banco no tuvieron registros en ninguno de los dos municipios. Sin embargo, el llamado de Quijano Sosa fue enfático: no debe bajarse la guardia en ningún rubro.
El mensaje fue respaldado por el liderazgo del CCEE, que reiteró la disposición del sector empresarial para colaborar en estrategias preventivas y de fortalecimiento institucional.
La reunión concluyó con la advertencia de que, si bien las cifras globales pueden sugerir una mejora, el crecimiento sostenido de delitos que afectan directamente la vida familiar y comunitaria exige una respuesta multisectorial inmediata.






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