Concanaco exige reforma laboral con incentivos reales a la formalidad: Octavio de la Torre Stéffano
- 23 jul
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Proponen ajustes fiscales y operativos para evitar pérdida de productividad ante la reducción de jornada
Ciudad de México | Julio 2025
Ante el avance de la reforma que busca reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) advirtió que México se encuentra en un punto crítico para definir el futuro del empleo formal.
Octavio de la Torre, presidente del organismo, hizo un llamado urgente a establecer condiciones reales que permitan transitar hacia un modelo laboral más justo, sin sacrificar la competitividad ni poner en riesgo la base productiva del país.
Actualmente, por cada 100 pesos que percibe un trabajador en México, el empleador debe pagar 39 pesos adicionales en impuestos y cuotas, lo que eleva significativamente el costo de la formalidad. Esta situación ha contribuido a que el 54.3% de los trabajadores laboren en condiciones informales, sin acceso a seguridad social, prestaciones o incrementos salariales legales.

A pesar de que la tasa de desempleo se mantiene baja, con un registro de 2.7%, el verdadero reto se encuentra en mejorar la calidad del empleo y ampliar la cobertura del trabajo digno.
La Confederación propuso una serie de medidas concretas para revertir esta tendencia. Una de las primeras es que el gobierno federal asuma parcialmente el pago de cuotas e impuestos patronales, a fin de incentivar la contratación formal.
También solicitaron eliminar los gravámenes adicionales sobre horas extra legalmente trabajadas, ya que consideran que penalizan la productividad y restringen la flexibilidad que muchos negocios requieren para operar.

Frente a la inminente implementación de la jornada laboral de 40 horas, Concanaco advirtió que, considerando las pausas activas obligatorias y los tiempos de comida ya regulados, el tiempo productivo efectivo se reduciría a 34 horas semanales. En este contexto, propusieron que se reconozcan las 40 horas como jornada efectiva, sin pausas, y que se permita el pago proporcional por hora trabajada.
Otra medida propuesta es que las empresas puedan deducir el 100% de su nómina en sus declaraciones fiscales.
Actualmente, la deducción está limitada entre 47% y 53%, lo cual representa una barrera para los negocios que optan por mantenerse dentro del marco legal.
Asimismo, la Confederación plantea permitir acuerdos voluntarios entre empleadores y trabajadores para conservar la jornada de 48 horas, siempre que así lo determinen ambas partes. Esto, señalaron, evitaría la imposición de esquemas únicos que no corresponden con la realidad operativa de todos los sectores.
En el mismo sentido, solicitaron que las horas extra no sean tratadas como prácticas irregulares, sino como mecanismos legítimos de productividad, especialmente en sectores donde la actividad está sujeta a la demanda directa de los consumidores, como el comercio y el turismo.

En apoyo a los pequeños negocios, pidieron crear esquemas fiscales, financieros y tecnológicos que faciliten la formalización de empresas familiares, que actualmente enfrentan condiciones adversas para integrarse al sistema.
Para dar seguimiento a esta transición, Concanaco propuso también establecer un observatorio de transición laboral que incluya la participación del gobierno, los empresarios y los trabajadores, con el objetivo de evaluar impactos, ajustar políticas y generar un diálogo continuo.
Los argumentos de la Confederación se respaldan en datos oficiales. El empleo formal tuvo una contracción de 0.7% entre octubre de 2024 y junio de 2025, pasando de 22.48 a 22.32 millones de registros ante el IMSS.
En ese mismo periodo, el consumo interno cayó 0.89%, la inflación cerró en 4.51%, y el crecimiento proyectado del PIB es de apenas 0.4% según la OCDE. México también ocupa el lugar 55 de 69 en el índice global de competitividad.
“La informalidad no es el enemigo, es el síntoma de una economía que no alcanza. El empleo formal no debe ser un privilegio, sino una posibilidad para todos. No nos oponemos al cambio, pero sí exigimos que sea planificado, basado en evidencia y adaptado a las condiciones reales de los sectores productivos.
México no puede permitirse una reforma laboral que excluya, debilite o empuje a más trabajadores a la informalidad. Es momento de transformar con responsabilidad o arriesgamos el futuro del empleo formal en nuestro país”, concluyó De la Torre.





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