top of page

Premio AZCARM 2025 al Logro Reproductivo de Mayor Impacto en Especies Exóticas: el Addax renace en Monterrey

  • Foto del escritor: César Esparza Ramón|BCNoticias
    César Esparza Ramón|BCNoticias
  • 21 oct 2025
  • 5 Min. de lectura

En un rincón del norte de México, donde las montañas se tiñen de dorado al atardecer, un centro de conservación acaba de conseguir algo que rebasa fronteras: el nacimiento exitoso de antílopes Addax nasomaculatus, una especie que, en su hábitat natural del Sahara, está al borde de la desaparición.


El logro, reconocido con el Premio AZCARM 2025 al Logro Reproductivo de Mayor Impacto en Especies Exóticas, coloca al Centro de Conservación de Fauna Silvestre Xenpal, de Monterrey, como un referente internacional en reproducción ex situ y manejo de fauna amenazada.


El addax, también conocido como “antílope blanco del desierto”, ha sido durante siglos un símbolo de resistencia. Adaptado a sobrevivir sin agua libre durante semanas, soporta temperaturas superiores a los 45 grados y se alimenta de hierbas secas en regiones donde casi nada prospera. Sin embargo, la presión humana ha sido más devastadora que el calor: la caza furtiva y los conflictos armados en su rango natural —que abarca Mali, Chad, Níger y Libia— lo redujeron a menos de cien individuos silvestres, de acuerdo con la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. En otras palabras, es una especie funcionalmente extinta en libertad.



El galardón que entrega la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) reconoce no solo una proeza técnica, sino un compromiso ético y científico: asegurar que esta especie siga teniendo futuro. El equipo de Xenpal aplicó metodologías de reproducción que combinan conocimiento veterinario, endocrinología y etología aplicada. Cada nacimiento es resultado de años de trabajo que incluyen monitoreo hormonal, control de grupos reproductivos y enriquecimiento ambiental para estimular conductas naturales de apareamiento.


“Cada cría de addax representa una victoria contra la extinción”, señaló un portavoz de AZCARM durante la premiación. Y no es una frase simbólica: las tasas de reproducción de esta especie en cautiverio son bajas si no se mantienen condiciones precisas. La gestación dura cerca de nueve meses, y las hembras suelen parir una sola cría, lo que hace que cada nacimiento sea un evento biológicamente valioso.



Estudios recientes en zoológicos europeos y africanos han mostrado que el estrés ambiental y la falta de interacción social reducen la fertilidad, factores que Xenpal logró revertir mediante un entorno controlado y naturalizado.


En ese contexto, la figura del Dr. Luis Palazuelos Platas, fundador y alma de este proyecto, se alza como el verdadero arquitecto de la esperanza. Su historia personal es la de un médico veterinario que un día decidió cambiar el rumbo de su vida. “Cuando aquel chimpancé llegó con pulmonía a mi clínica en la Ciudad de México, jamás pensé que abriría la puerta a lo que hoy llamamos un santuario para la vida silvestre. Ese fue el momento en que decidí que mi vocación ya no era curar solo perros y gatos, sino estar al cuidado de los seres que tienen menos voz”, recordó alguna vez en una entrevista.

Esa convicción sembró la semilla de Xenpal, un espacio que hoy se levanta como uno de los mayores refugios de fauna exótica y nativa en el norte del país.



El mérito técnico de Xenpal se basa en su capacidad para adaptar el clima regiomontano a las necesidades del addax. En su recinto, la arena, las sombras naturales y los refugios térmicos recrean un microambiente sahariano. La dieta se diseña con precisión: pastos deshidratados, heno de alta fibra y suplementos minerales que imitan los suelos salinos del desierto.


Además, el centro cuenta con un banco genético que forma parte de una red internacional de conservación coordinada con instituciones de Europa y África, garantizando que cada ejemplar contribuya a la diversidad genética global.


Para el Dr. Palazuelos Platas, la conservación no se mide solo en números o certificados, sino en significado. “Cada cría que nace en este lugar es una promesa renovada: no solo para la especie, sino para nuestra responsabilidad con el planeta. Si el hombre sabe reproducir esperanza, entonces la esperanza puede reproducirse.” Sus palabras resumen el sentido más profundo del trabajo de Xenpal: reproducir no solo animales, sino conciencia, ética y compromiso con la vida.


Este esfuerzo no es aislado. En Níger, la Reserva de Aïr y Ténéré Addax Sanctuary —creada para proteger a la especie— enfrenta dificultades por la inestabilidad política y la falta de recursos. La colaboración entre zoológicos y centros de conservación fuera de África se ha convertido, por tanto, en la única estrategia viable para evitar la extinción total. Según la UICN, proyectos de reproducción en países como México, Emiratos Árabes y Estados Unidos son ahora la “reserva genética viva” del addax, con vistas a futuras reintroducciones cuando existan condiciones seguras.


El premio recibido por Xenpal es también un recordatorio del papel que desempeñan los zoológicos modernos. Lejos de ser simples espacios de exhibición, hoy funcionan como laboratorios biológicos y embajadas de la biodiversidad. La AZCARM, que agrupa a más de 100 instituciones en todo el país, impulsa estándares internacionales de bienestar animal y conservación científica. Bajo este enfoque, el nacimiento de cada cría de addax en Monterrey no es un hecho aislado, sino un paso dentro de un programa continental de rescate de especies en peligro crítico.


Más allá de los datos, el impacto humano es innegable. Para los cuidadores de Xenpal, ver levantarse a una cría recién nacida en las primeras horas de la mañana es presenciar el renacer de una esperanza que parecía lejana. “No basta poner rejas y exhibir animales. Lo que realmente importa es que el animal diga ‘yo soy de aquí’, aunque sea de aquí lejos. Que reconozca sombra, arena, alimento y compañía como piezas de su comportamiento natural — eso es restituir su dignidad”, reflexionó el Dr. Palazuelos Platas, con la serenidad de quien sabe que cada detalle puede marcar la diferencia entre sobrevivir y vivir con plenitud.


El reconocimiento de AZCARM 2025 llega, además, en un contexto donde la educación ambiental y la conservación colaborativa viven retos fuertes ante ataques sistemáticos a zoológicos por pseudo ambientalsitas en México.

Centros como Xenpal, Africam Safari o el Zoológico de Chapultepec trabajan con escuelas y universidades para enseñar que la extinción no es una estadística: es una historia que aún puede reescribirse. El público visitante, al observar al antílope blanco correr en un recinto diseñado para su bienestar, no solo ve un animal exótico; ve la evidencia de que la ciencia y la empatía pueden coexistir.


A nivel global, la situación del addax sigue siendo alarmante. Reportes de la Fundación Sahara Conservation estiman que menos de 60 ejemplares sobreviven en estado silvestre. Sin embargo, más de 1 000 individuos viven en reservas y zoológicos bajo manejo reproductivo coordinado. De ese grupo, los nacidos en Xenpal representan una contribución directa al “pool” genético que permitirá un día su regreso al desierto. El proyecto está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, particularmente con el ODS 15, que promueve la protección de la vida terrestre.


Lo que comenzó como un esfuerzo local se ha transformado en una causa internacional. Desde Monterrey hasta el Sahara, el mensaje es claro: el addax no está perdido. El trabajo de Xenpal demuestra que la conservación puede ser también una historia de inspiración y orgullo para México, un país que se posiciona como actor global en la defensa de especies exóticas.


El premio AZCARM 2025 no solo reconoce un logro técnico. Celebra la persistencia de quienes creen que aún es posible revertir la extinción. El addax, que un día vagó libre entre dunas y estrellas, hoy encuentra en el norte de México un refugio donde su historia continúa escribiéndose. Y en esa historia, cada paso que da una cría recién nacida es una declaración de fe en la vida, en la ciencia y en la capacidad humana de redimir sus errores.



Porque cuando una especie regresa, no solo se salva un animal: se rescata también una parte de nosotros mismos.

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
WhatsApp Image 2025-02-17 at 2.36.05 PM (2).jpeg
bottom of page